(Me) Odio cuando no soy capaz de ponerle fin a una historia, cuando dejamos algo a medias le estamos dando la oportunidad de volver en cualquier momento para terminar de suceder. Si un recuerdo deja de ser un recuerdo en el momento en que lo olvidas, una historia a medias es ese recuerdo que no se queda pero tampoco termina de irse; el epílogo tras el punto final del último capítulo de un libro que te hizo llorar. A medias no se puede vivir más que a costa del 'yo'. No me gustan las mitades. Una verdad a medias es más mentira que verdad, subir una falda no es desnudar y no puedes querer a medias a alguien que lo quiere todo. ¿Cómo puede alguien no sentir al extremo? ¿Es que acaso hay otra forma de sentir? No sé vivir a medias. No sé querer a medias. No sé compartir algo que no se puede dividir. No me vale una mitad, no puedes cogerme de la mano sin antes soltarte de lo que sea a lo que te estés agarrando ahora, que no es un clavo pero debe arder como tal si cada vez que estoy a punto de irme me impides hacerlo. Consiguiéndolo.
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