26.11.19

(DOS MIL) DIECINUEVE 2.0

     El secreto era que no sabía por dónde empezar. Era el miedo de que pasara lo que terminó pasando; como si pudiera haber pasado otra cosa. Que no lo decía en alto por si así conseguía que no y al final, mira, se me vino a caer el sol encima gritándome que cómo fui capaz de intentar taparlo con un dedo.

     El secreto es que sigue siendo un secreto, pero ahora por otras razones. Razones más feas y mucho miedo, no el mismo, que ojalá, porque aún peor.

     El secreto terminó siendo una verdad a gritos: que ni quise, ni pedí, ni merecí; no al menos lo bastante para hacer que aquel paréntesis no se cerrara.

     Qué sé yo... y qué voy a saber ahora después de tanto tiempo. Que una vez hace ya demasiado no supe por dónde empezar y he terminado caminando en círculos para convencerme a mí misma de que sigo teniendo motivos para no terminarlo.


Como si dependiese de mí; como si aún hubiese algo que terminar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario